jueves, 27 de septiembre de 2012

Vigilantes pierden terreno,,camaron que se duerme se lo lleva la corriente



Rangers



ARLINGTON -- De repente, las sirenas comenzaron a sonar en el Rangers Ballpark de Arlington.
Los bicampeones de la Liga Americana ni siquiera se atreven a mencionarlo, pero sus caras después de la segunda derrota consecutiva frente a los Atléticos de Oakland los delatan.
Los Rangers se dieron cuenta de que en poco más de una semana, su título divisional, el tercero en fila, está en peligro.
"Por eso hay que jugar las nueve entradas de los 162 partidos", dijo el manager de los Rangers, Ron Washington. "Aquí somos dos equipos profesionales, dos equipos de Grandes Ligas buscando llegar a la postemporada".
Es cierto que los Rangers tienen que jugar nueve entradas, porque el miércoles al igual que el martes, pareció que sólo jugaron por lapsos.
El miércoles, por ejemplo, todavía ni siquiera tomaban su primer turno al bat, cuando ya habían desfilado dos de sus lanzadores por la loma.
El abridor novato venezolano Martín Pérez ni siquiera fue capaz de sacar los primeros tres outs, cuando fue relevado por el veterano Roy Oswalt.
La defensiva tampoco ayudó a Pérez, ya que desde el primer bateador que enfrentó, al que parecía dominar con dos strikes, éste pegó un batazo que pudo ser mejor fildeado.
Igual sucedió con un imparable al que Josh Hamilton se acercó mal y terminó en la orilla de ARLINGTON -- De repente, las sirenas comenzaron a sonar en el Rangers Ballpark de Arlington.
Los bicampeones de la Liga Americana ni siquiera se atreven a mencionarlo, pero sus caras después de la segunda derrota consecutiva frente a los Atléticos de Oakland los delatan.
Los Rangers se dieron cuenta de que en poco más de una semana, su título divisional, el tercero en fila, está en peligro.
"Por eso hay que jugar las nueve entradas de los 162 partidos", dijo el manager de los Rangers, Ron Washington. "Aquí somos dos equipos profesionales, dos equipos de Grandes Ligas buscando llegar a la postemporada".
Es cierto que los Rangers tienen que jugar nueve entradas, porque el miércoles al igual que el martes, pareció que sólo jugaron por lapsos.
El miércoles, por ejemplo, todavía ni siquiera tomaban su primer turno al bat, cuando ya habían desfilado dos de sus lanzadores por la loma.
El abridor novato venezolano Martín Pérez ni siquiera fue capaz de sacar los primeros tres outs, cuando fue relevado por el veterano Roy Oswalt.
La defensiva tampoco ayudó a Pérez, ya que desde el primer bateador que enfrentó, al que parecía dominar con dos strikes, éste pegó un batazo que pudo ser mejor fildeado.
Igual sucedió con un imparable al que Josh Hamilton se acercó mal y terminó en la orilla de ARLINGTON -- De repente, las sirenas comenzaron a sonar en el Rangers Ballpark de Arlington.
Los bicampeones de la Liga Americana ni siquiera se atreven a mencionarlo, pero sus caras después de la segunda derrota consecutiva frente a los Atléticos de Oakland los delatan.
Los Rangers se dieron cuenta de que en poco más de una semana, su título divisional, el tercero en fila, está en peligro.
"Por eso hay que jugar las nueve entradas de los 162 partidos", dijo el manager de los Rangers, Ron Washington. "Aquí somos dos equipos profesionales, dos equipos de Grandes Ligas buscando llegar a la postemporada".
Es cierto que los Rangers tienen que jugar nueve entradas, porque el miércoles al igual que el martes, pareció que sólo jugaron por lapsos.
El miércoles, por ejemplo, todavía ni siquiera tomaban su primer turno al bat, cuando ya habían desfilado dos de sus lanzadores por la loma.
El abridor novato venezolano Martín Pérez ni siquiera fue capaz de sacar los primeros tres outs, cuando fue relevado por el veterano Roy Oswalt.
La defensiva tampoco ayudó a Pérez, ya que desde el primer bateador que enfrentó, al que parecía dominar con dos strikes, éste pegó un batazo que pudo ser mejor fildeado.
Igual sucedió con un imparable al que Josh Hamilton se acercó mal y terminó en la orilla de de la barda.
Si fue injusto que le apuntaran las cinco carreras a Pérez (1-3, 5.03), también es cierto que se derrumbó.
Y eso por momentos parece ser el microcosmos de los Rangers. Los abridores no pueden comer entradas; la mayoría de los relevistas sufren para sacar outs.
Para colmo, la fortaleza de los Rangers, el bateo, atraviesa mal momento, en la época más trascendente.
Al terminar el partido del miércoles, tercero de la serie contra Oakland, el promedio con hombres en posición de anotar era de .115 en los últimos nueve juegos, en los que sólo han anotado 27 carreras, la menor cantidad en ese periodo de tiempo en toda la temporada.
Los Rangers se quedaron sin jonrones en partidos consecutivos por vez primera desde el 16 y 17 de agosto.
De no ser por Adrián Beltré, quien pegó jonrón para empatar, y luego sencillo, para ganar el primer juego de la serie contra sus más cercanos perseguidores en la división, quizá el jueves se estaría hablando de una posible limpia.
Los Rangers ganaron el primero en la novena entrada de un juego en el que la mayor parte del tiempo estuvieron atrás de Oakland.
"Fue muy importante regresar y ganar al día siguiente y seguir con un buen desempeño hoy", dijo el manager de los Athletics, Doug Melvin. "Es obvio que sería bueno ganar mañana (jueves), pero en este punto, dos juegos ya fueron grandes para nosotros".
La ventaja para Texas es aún de tres partidos con siete por disputarse en la temporada regular.
Pero aún tienen cuatro partidos pendientes contra los Athletics, que los han dominado esta temporada.
Y en el inter, reciben a los Angels de Los Ángeles, que aún pelean con todo al menos por un lugar como comodines, cinco partidos atrás de Texas en el Oeste de la Americana.
Los Rangers saben que tienen casi en la bolsa al menos uno de esos dos lugares comodines.
Pero también saben que lo que menos quieren es jugarse su temporada en un partido entre comodines, después de que han estado en primer lugar divisional durante los últimos 171 días de la campaña.
"Nosotros no estamos jugando para ganar un lugar como comodín", dijo Washington. "Queremos el banderín. Para eso hemos trabajado todo el año y en este momento no vamos a apanicarnos. Hemos estado aquí y sabemos cómo terminar el trabajo".
El jueves, los Rangers cierran la serie contra Oakland en Arlington a partir de la 1:05 p.m., tiempo del Centro de Estados Unidos con su mejor lanzador en la loma, Matt Harrison (17-10, 3.17) contra Travis Backley (5-3, 3.48).
"Si regresamos mañana y ganamos el partido de pelota, ellos se irán de aquí de la misma manera como llegaron", dijo el manager de los Rangers. "Sentimos que vamos a ganar mañana. Simplemente no pudimos hacerlo esta noche".
Por Carlos Nava
ESPNdeportes.com


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